lunes, 4 de julio de 2011


Te he forjado
cada día
lentamente
con fuego,
sed y pasión
como se trabaja
el hierro.
Te he hecho
de imagines,
de sueños
y de deseos.
Te he pintado
con palabras claras
como el agua
y la luz del sol.
Intensas
y nostálgicas
como el ocaso
frente al mar
con la brisa tibia
que te envuelve
y hace volar
tus cabellos.
Te he esculpido
en piedra y mármol
para no olvidarte
porque eres
vida y sueño.
Te he creado
poco a poco
y ahora eres
más fuerte que yo
y de tu castillo
soy un solitario
prisionero.