lunes, 19 de diciembre de 2011

Muéstrate despacio como si no estuviera aquí; muéstrate pausadamente urdiendo entre las penumbras con tu baile seductor un plan de un crimen atroz; y yo mientras, miro y me inhibo en la espera a que tus demenciales movimientos sigan preñando a mi mente de placenteras y sucias ideas.
Muéstrate despacio y sigue serpenteando tus brazos embelesando al encantador, y prodúceles a mis ideas un orgasmo al son del ritmo musical de los Rolling Stone y su simpatía con el diablo.
Muéstrate despacio, y haz zigzaguear de extásis en pleno vuelo a los mismísimos ángeles del celestial espacio cuando codicien las líneas curvas de tu diabólica figura.