sábado, 30 de abril de 2011

chau

Chicos... sé que es duro, pero debo partir. Mi conciencia no me deja vivir tranquilo sabiendo que mi familia está tan lejos e intenta sobrevivir sin el "Mandarino de familia". No me quise despedir... no quería que la última imagen que recordase de vosotros fuese con lágrimas en los ojos. Quiero recordaros alegres, con esa sonrisa que siempre tenéis en la cara, a pesar de que hombres como ese que viene los lunes y miércoles a primera hora y que parece acabar de restregarse a alguno de mi especie por los dientes, o esa que entra con voz de pito y que finge querernos mientras lo único que quiere es que nos pudramos, intente borrarla. Sed fuertes y, por favor, cuidad de mi gemelo naranja y de ese pequeñín al que tanto quiero. Y sabed que, a todas aquellas personas que decían que no les gustaba, que era feo, que tenía una raja en el culo y olía mal, etc. no les guardo rencor. En mi corazón ahora sólo hay sitio para vuestros recuerdos y el amor que a todos os profeso.
Siempre en vuestros corazones, Mandarino.