martes, 10 de mayo de 2011

He acariciado con mis manos
la espuma de las olas al romper,
he visto nacer mundos imposibles
escritos sobre blanco papel...

He visto poesia en gargantas
gritar ante el triste desaliento,
convertir en flores el llanto
la primavera de su descontento
 
 
He visto nacer corazones
de las más dura piedra,
terribles gigantes, hombres
llorar como magdalenas.

He oido el sentir de los lirios
como arpas para azucenas,
y el sentir de mí delirio
de noches de borrachera.

He visto cosas lejanas
en mí mundo cercado,
simples hermosas alocadas
maravillas de los sueños.