miércoles, 29 de junio de 2011

Te desvisto
como mi alma
se desviste por ti,
hasta tocar
tu desnudez
y deshacerse
como un beso.
Deshacerse si,
como el vaho
de un respiro,
en una mañana
de invierno.
Que a penas salido
de la boca se esfuma
en el aire cristalino.
Donde todo se pierde,
como pierdo la noción
del espacio y el tiempo
observando tu gracia
desde lejos.